Las palomitas de maíz bajarían el colesterol alto

Las palomitas de maiz reducirian la hipercolesterolemia

Hay buenas nuevas para los amantes de las palomitas de maíz, estas reducirían la hipercolesterolemia. Sí, leíste bien, este delicioso snack, que hace las delicias de niños y adultos bajaría el colesterol alto. Toda una novedad, por ello te invito a que conozcas más acerca de las propiedades de las palomitas de maíz y su efecto sobre el colesterol.


Palomitas de maíz

Beneficios de las palomitas de maíz

Como ya sabes son un snack muy preciado. Incluso se las puede consumir en una dieta para adelgazar, ya que las palomitas de maíz no engordan.

  • Son bajas en calorías. Las calorías de las palomitas de maíz sin aceite, ni azúcar sólo ascienden a 200 cada 100 gramos. Lo que quizás ignores son sus beneficios para bajar el colesterol.
  • Contienen polifenoles. En efecto, se ha realizado investigaciones científicas sobre la composición de las palomitas de maíz y se ha observado que estas contienen polifenoles, sustancias naturales altamente antioxidantes, dentro de las cuales se encuentran los flavonoides y los taninos. De acuerdo a estos datos una porción de palomitas de maíz, de alrededor de 100 gramos contiene 300 mg de polifenoles. Estas sustancias naturales reducen el colesterol alto en sangre. Además, evitan que las grasas se oxiden y se depositen en las paredes de las arterias. De estos efectos, se derivan las propiedades de las palomitas de maíz contra el colesterol.
  • Tienen un alto contenido en minerales. Asimismo, las palomitas de maíz son ricas en zinc, magnesio e yodo. Todos minerales que ayudan a reducir el colesterol, ya sea por su acción antioxidante, como por su acción sobre la glándula tiroides, estimulando la combustión de las grasas.
  • Poseen vitaminas antioxidantes. Por último, las palomitas de maíz también contienen vitaminas, como la  vitamina E, vitaminas del complejo B y vitamina A, todas con acción antioxidante sobre las grasas del cuerpo.

¿Cómo hacer las palomitas de maíz?

Sólo debes tener precaución en cómo prepararlas, o que palomitas comprar.

  • Sin azúcar y sin sal. Si las compras listas para comer, no deben contener azúcar, ni sal.
  • Sin mantequilla. Si las preparas tú mismo, además de las sugerencias anteriores, no deben ser preparadas con mantequilla, sino con aceite vegetal.
  • Con granos de maíz sin refinar. Ten en cuenta que la cáscara de las palomitas es la porción que más polifenoles y fibra contiene. Este dato es importante, ya que pone de manifiesto la ventaja de preparar las palomitas con los granos de maíz sin refinar.

Si no cumplieran con estos requisitos, las palomitas de maíz aportarían grasas saturadas y azúcares que, podrían reducir el efecto beneficioso de los polifenoles, fibra y demás nutrientes para tratar la hipercolesterolemia. Pues ya sabes, si te apetece un snack saludable para bajar el colesterol, ten a mano una porción de palomitas de maíz. ¡Que las disfrutes!

¿Cómo comer palomitas de maíz caseras?

En cualquier caso, ahora que sabes que las palomitas de maíz caseras no aumentan tu colesterol, seguramente, te gustará saber más sobre cómo incluirlas en tu dieta. A continuación, te comparto más información al respecto.

  • Consúmelas como colación. ¿Sabías que las palomitas de maíz son una de las 10 colaciones más saludables para bajar el colesterol? Pues, así es. Podrás disfrutar de una taza grande, siempre y cuando no tenga mantequilla, ni azúcar agregada.
  • Como snacks dulces y salados. Son ideales en fiestas infantiles para niños con colesterol. Endúlzalas con stevia y te aseguro que no notarán que no tienen azúcar. A los pequeños les encantan, tanto dulces como saladas.
  • Ojo con las de microondas. Si bien las cocinas en casa, las que encontrarás envasadas para hacer en microondas contienen grasas trans, así que no son aptas para tu dieta baja en colesterol. Evita la tentación.

¿Cómo consumes las palomitas de maíz?

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11 Comentarios en “Las palomitas de maíz bajarían el colesterol alto”

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2012-06-17 15:33:43

sr. nelson, mi nombre es jose, leyendo su comentario, me sorprendió saber que el medico no le comentó sus valores de colesterol, me gustaria saber en que centro de salud se atiende, ya que cuando yo me hago un analisis, voy aun laboratorio y retiro yo mismo los resultados,con lo cual me entero antes que el medico, y luego de verlos, el dr. me los devuelve y yo los guardo, saludos, jose.

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2012-06-01 22:45:02

estimado nelson laguna:
días atrás te envié un comentario sobre las palomitas de maiz controlarían el colesterol. te envié de acuerdo a lo que tú requerías un nombre y el E-mail. pero, entrando nuevamente a esta página veo que por algún error ha quedado registrado mi E-mail y mi nombre en esta página. Por lo cual te rogaría que corrijas este error y borres mi E-mail y mi nombre de esta página.
gracias.

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2012-05-29 18:46:59

Me gusta la acción de Nelson Laguna por su encomiable labor de permitir que mucha gente, ya sea sanos y con mayor razón quienes padecemos de estas enfermedades catastróficas, podamos darnos cuenta de la terrible realidad a la que nos conducimos nosotros mismos por desconocimiento de la forma correcta de alimentarnos.
Con respecto a las estatinas, quisiera participarles mi experiencia negativa, pues en razón de que soy diabético, por un año mi médico me ha venido suministrando ATORVASTATINA. Posiblemente yo tenía algo subido el colesterol, nunca me dijo en qué valores me encontraba, pero el hecho es que al cabo de un año de tomar ATORVASTITINA junto con CLOPIDOGREL, sufrí un cuadro muy grave de intoxicación medicamentosa, que me ocasionó entre otras cosas una comezón desesperante en todo el cuerpo y la aparición de muchos puntos negros, estilo lunares negros, en todo el cuerpo, que el dermatólogo dijo que es un problema hepático grave causado por estos dos medicamentos.
Por simple curiosidad por ver en qué niveles estoy de colesterol, me hice un examen y el resultado me arrojo 255 ml. Si al cabo de un año de haber tomado atorvastatina estaba con 255 ml., entonces qué diablo hacía todo este tiempo este medicamento en mi organismo, al punto de provocarme tamaña intoxicación y destruir mi hígado? Naturalmente la atorvastatina la boté a la basura y opté por el ya conocido aceite de oliva. Te cuento que al cabo de tres meses de tomar en las mañanas en ayunas una cucharada de aceite de oliva estoy en 198 ml. de colesterol.
Definitivamente, creo que las estatinas más es el daño que hacen que lo que puedan ser de positivas.

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2012-05-17 15:59:07

Mi nombre es Nelson Laguna y debo aclarar que no soy médico; soy un ciudadano más que padece de colesterol y trigliceridos altos desde hace mucho tiempo.

En mi afán de conocer más sobre esta enfermedad y particularmente sobre los efectos adversos de las medicinas, en la web llegue a conocer las publicaciones del Dr. Lundell y me atrevi a copiarlas en la pagina de “abajarcolesterol”. Me siento satisfecho que algunas personas hayan leido la transcripcion y hayan tomado conocimiento sobre los efectos adversos de estatinas, etc. Mayor informacion pueden encontrar en http://www.hhfound.org.
Los articulos del Dr. Lundell he enviado a algunos galenos, como cardiólogos, solicitando sus comentarios. Como era de esperar, ellos no responden porque no les interesa, ya que reciben comisiones por recetar estatinas y otros que pueden ser malos para la salud.
Esto es todo lo que puedo aportar al respecto. Si alguien llega a tener comentarios de médicos, seria bueno que los comparta como comentario.
A todos les deseo buena suerte!

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2012-05-16 21:02:34

Hoy 16-05-2012, por suerte acabo de leer el artículo del Dr. Dwight Lundell, sobre la causa y el origen de arterosclerosis. Desgraciadamente demasiado tarde para mí, porque mi médico me detectó que tengo arterosclerosis.
Quiero felicitarle a Nelson Laguna y al Dr. Dwight Lundell por la forma clara y precisa en dar a conocer y explicar al común de los que no somos médicos, y hacernos entender que lo único que hacemos es envenenarnos y enfermarnos por desconocimiento e ignorancia.
Confío que este artículo pueda llegar al mayor número de lectores para que puedan detener esta plaga que en la actualidad es la arterosclerosis.
Quiero exponer mi caso: Con eco Doppler el médico determinó que tengo arterosclerosis en las dos piernas, y que por efecto de la arterosclerosis hay reducción del flujo de sangre en las piernas. Esto ha provocado dificultad en cicatrización de heridas, y también han asomado unos dolores muy agudos en los dedos de los pies.

Quiero pedirle de favor al Dr. Dwight Lundell, a Nelson Laguna, o a algún otro médico de este foro, que me conteste las siguientes inquietudes:
• La estenosis se forma en puntos focalizados de las arterias, lo que permite eliminarla con un stent?, o el engrosamiento y endurecimiento de las paredes de las arterias es a lo largo de toda la extensión de las arterias?
• La colocación de un stent, que es colocado para restablecer el flujo normal de sangre, soluciona el problema de cicatrización?
• La colocación del Stent elimina también los dolores que han asomado en los pies?, o hay alguna forma de calmar estos dolores?, o solo con la amputación del miembro dolorido (pies, piernas) se pone fin al dolor?
• Una vez instalada la arterosclerosis, es ya irreversible? No hay manera de revertirla?

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2012-04-25 14:40:14

Para los que deseen conocer más acerca de las publicaciones del Dr. Dwight Lundell, pueden ingresar al sitio web www.hhfound.org.

De otra manera buscar en el intetnet: healthy humans foundation

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2012-04-25 07:52:02

Mil gracias por ese informe del Dr Dwight Lundell, donde reluce la ética y cumplimiento del juramento Hipocrático, sobre todo su gesto generoso de aceptar la equivocación,ya que muchos Médicos se creen ser Dios, amos y señores de la vida de los indefensos,angustiados pacientes y familiares. Porque es en el estado de la enfermedad cuando nos damos cuenta de que ésta tierra es un paraíso y no queremos dejarla.
Las medicinas las sacan de las plantas,no le tenga miedo a los tratamientos alternativos,que muchas veces obran mas rápido que los otros tratamientos tradicionales.
Los peces mueren por la boca ,así muere el hombre;es decir, “el hombre no muere, se mata asi mismo”,porque le han enseñado de todo, menos como alimentarnos bien para nutrir el cuerpo y tener un desarrollo sano,por ende gozar de excelente salud, para así llegar a los ciento veinte años como está estipulado en los libros sagrados.
Si aprendemos alimentarnos se evitaría miles de enfermedades.De la tierra no brota hamburguesas,frituras,alcoholes,nicotinas,que matan, es el hombre que las procesa para su propio mal.Como es mas fácil,cómodo y por simple pereza de darle a sus hijos alimentos naturales, sus loncheras las llenan de chitos ,papitas, jugos y carnes crudas procesadas.Se ausentan de sus loncheras las frutas, verduras,hortalizas y legumbres,como dicen los llenan de “comida chatarra” luego viene la desnutricion u obesidad y otros tantos males, que recluyen a su víctima en las clínicas y hospitales.

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2012-04-17 20:31:29

Sandra, Puedo ofrecerle el siguiente articulo que esta en idioma ingles. He obtenido otros articulos recientes que puedo tambien ofrecerle si así lo desea.

HEART DISEASE
WILL IT KILL YOU? OR, WILL YOU CURE IT?

By: Dr. Dwight Lundell

The Cure
Here’s the bad news—by the time you reach age 65, there’s a 70% chance that you’ll have heart disease. That’s probably not the first thing you want to read, but the statistics are what they are, it’s the truth.
Here’s the good news—science is more powerful than statistics. And, all you have to do is follow the facts.
World-renowned Heart Surgeon, Dr. Dwight Lundell, followed the facts, and after more than 25 years of performing open heart surgery, he discovered that there is only one common risk factor associated with all heart disease patients—and if he could eliminate that risk factor, an epidemic would cease to exist. Heart disease would disappear.”
Lundell has performed more than 5,000 open-heart surgeries. He contributed to the creation of the heart and lung machine, and he was one of the first surgeons in the world to operate on a beating heart. Now, along with Co-Author Todd R. Nordstrom, Dr. Lundell engages in a riveting yet straightforward conversation that challenges public consensus, exploits the reasons our nation faces a horrific epidemic, and provides an easy to follow process to eliminate this disease.
“Science is indisputable,” says Dr. Lundell. “The issue we face is created by ourselves. Medicine has been applying bandages for far too long. It’s time we give the people a fighting chance against disease. Instead of treating symptoms, we need to fight this disease head-on. Heart disease has found a cure.”
Will you cure heart disease? Or, will you let it kill you?
Find out how you can eliminate disease today!
The Truth
For far too long the medical profession has monopolized all health-related knowledge. And when it comes to heart disease, medicine has largely failed the people of this nation.
In spite of strict instructions from the National Cholesterol Education Program (NECP), the American Heart Association, and the United States Department of Agriculture, we are still faced with an epidemic that will kill more than half of our population.

Will Heart Disease Kill You? Or, Will You Cure It?
In spite of a constant barrage of advertising touting cholesterol-lowering drugs, less than half the people who suffer a heart attack have elevated cholesterol. A massive industry has been built around lowering cholesterol and treating the symptoms of heart disease. Still, scant attention has been given to the actual cause of heart disease. So, after performing more than 5000 open-heart surgeries, contributing to the advancement of heart surgery, and being one of the leaders in the field of beating heart surgery, Dr. Dwight Lundell has discovered that heart disease can be cured—not just treated.
What’s the real culprit? What’s the real cause of Heart Disease?
“Biologically, we know what the real culprit is,” says Dr. Lundell. “From a physiological standpoint, the disease is easy to cure. However, the most difficult aspect of eliminating this epidemic is revealing the truth—and letting go of all our misconceptions.”
Step-by-step, The Cure for Heart Disease details how our nation, our nation’s politics, our cultural dogma, and the misguided public consensus actually created an epidemic that has dramatically swelled in the past few decades.
Medical technology continues to improve, yet the onset of heart disease continues to skyrocket—reaching staggering statistics and affecting even our children.
“Intelligence is the wise use of knowledge,” says Dr. Lundell. “Anyone who reads this book, acts on the knowledge, and shares this information with their loved ones can save more lives than any heart surgeon. The truth can save us all. If we act upon it, it will save us.”

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2012-04-17 17:15:41

Muy importante esos conocimientos que nos revelan y como han sabido rectificar los mèdicos que se preocupan por una buena nutricion de sus pacientes antes que llenarse los bolsillos con manipulaciones de las enfermedades .. gracias si tienen mas informaciòn porfavor enviarme por interno ..att sandra

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2012-04-17 16:24:08

NUEVO CONCEPTO DEL DOCTOR LUNDELL SOBRE EL COLESTEROL
Dr. Dwight Lundell
PreventDisease

Nosotros, los médicos, con toda nuestra formación, los conocimientos y la autoridad que uno va adquiriendo, tendemos a aumentar nuestro ego y difícilmente admitimos que nos hemos equivocado. Y sin embargo, tengo que confesar que me he equivocado. Como cirujano del corazón, con 25 años de experiencia, con más de 5000 cirugías realizadas de corazón abierto, hoy ha llegado el momento de reparar el daño mediante los hechos médicos y científicos.

He estado formando durante muchos años a otros médicos, de esos a los que luego se etiqueta como “formadores de opinión”. Asediados por la literatura científica, asistiendo de forma continua a seminarios, los creadores de opinión han insistido en que las enfermedades coronarias son el resultado del simple hecho de tener unos niveles de colesterol muy elevados en sangre.

La única terapia aceptada ha sido la de prescribir medicamentos para bajar el colesterol y una dieta muy restringida en grasas. Un menor consumo de grasas traería consigo una disminución en la cantidad de colesterol y se reducían las enfermedades coronarias. Cualquier desviación de estas recomendaciones se consideraba una herejía y daba lugar a la realización de malas prácticas médicas.

¡Pero no está funcionado!

Estas recomendaciones no son ni científicamente ni moralmente defendibles. El descubrimiento hace unos años de que es la inflamación en la pared arterial la causa real de la enfermedad cardíaca, es lo que poco a poco está dando lugar a un cambio de paradigma en la forma en que son tratadas las enfermedades cardíacas y otras dolencias crónicas.

Las recomendaciones dietéticas establecidas desde hace mucho tiempo han provocado epidemias de obesidad y de diabetes, consecuencias que empequeñecen cualquier otra plaga histórica en términos de mortalidad, sufrimiento humano y de graves consecuencias económicas.

A pesar de que el 25% de la población toma costosos medicamentos a base de estatinas, y a pesar del hecho de que hemos reducido la cantidad de grasa presente en nuestra dieta, cada vez mueren más personas por enfermedades que afectan al corazón.

Las estadísticas de la American Heart Association indican que 75 millones de estadounidenses sufren enfermedades cardíacas, que 20 millones padecen diabetes y 57 millones pre-diabetes. Estos trastornos afectan cada vez a personas más jóvenes, en mayor número cada año.

En pocas palabras, sin la inflamación corporal no es posible que se acumule el colesterol en las paredes de los vasos sanguíneos y se causen de este modo enfermedades cardíacas y apoplejías. Sin inflamación, el colesterol se mueve libremente por todo el cuerpo; es la inflamación lo que hace que el colesterol quede atrapado.

La inflamación no es un proceso complejo, se trata simplemente de una reacción natural del cuerpo ante invasores extraños, tales como bacterias, toxinas o virus. El ciclo inflamatorio es una forma de proteger al cuerpo ante invasores bacterianos y virales. Sin embargo, si se expone de forma crónica a nuestro organismo a toxinas o alimentos que el cuerpo humano no está preparado para procesar, se produce entonces una inflamación crónica. La inflamación crónica es tan dañina como beneficiosa una inflamación aguda.

¿Qué persona sensata se expondría de forma intencionada en repetidas ocasiones a alimentos u otras sustancias que sabe le causan daño corporal? Bueno, quizás los fumadores, pero al menos se trata de una decisión voluntaria.

El resto nos limitamos a seguir la dieta recomendada, baja en grasas y alta en grasas poliinsaturadas y carbohidratos, sin saber que estamos causando repetidas agresiones a nuestros vasos sanguíneos. Esta agresión repetida produce una inflamación crónica que conduce a la enfermedad cardíaca, a los accidentes cerebrovasculares, a la diabetes y la obesidad.

Permítanme que se lo repita: la lesión e inflamación de nuestros vasos sanguíneos está causada por una dieta baja en grasas, algo recomendado durante años por la medicina convencional.

¿Cuáles son los mayores culpables de la inflamación crónica? En pocas palabras, la sobrecarga de hidratos de carbono simples y alimentos muy procesados (azúcar, harina y todos los productos derivados) y un exceso de consumo de aceites vegetales con omega-6, tales como aceites de soja, maíz y girasol, que se encuentran presentes en muchos alimentos procesados.

Visualice lo siguiente: un cepillo duro que repetidamente se frota sobre la piel hasta que ésta enrojece y sangra, esto durante varias veces al día, así diariamente durante 5 años. Si se tolerase este cepillado, se produciría sangrado, hinchazón de la zona afectada, que cada vez sería peor a medida que repite la agresión. Esta es una buena forma de visualizar el proceso inflamatorio, y es lo que podría estar pasando en su cuerpo ahora mismo.

Independiente de dónde se produzca el proceso inflamatorio, bien interna o externamente, es lo mismo. He observado el interior de miles y miles de arterias. Una arteria enferma se ve como si alguien hubiese cogido un cepillo y lo hubiese frotado varias veces contra las paredes. Varias veces al día, todos los días, los alimentos que comemos producen pequeñas lesiones, sobre las que se producen otras, de modo que es la causa de que nuestro cuerpo responda de forma continua con inflamación.

A pesar de que resulta tentador saborear los dulces, nuestros cuerpos responden de forma alarmante, como si un invasor extraño nos declarase la guerra. Los alimentos están cargados de azúcar, carbohidratos simples, o procesados con omega-6, uno de los pilares de la dieta norteamericana durante varias décadas. Estos alimentos nos envenenan lentamente a todos.

¿Cómo un simple dulce produce una cascada de inflamaciones que hace que el cuerpo enferme?

Imagínese que rocía el teclado con miel; esto es una representación visual de lo que ocurre dentro de la célula. Cuando consumimos hidratos de carbono simples, tales como el azúcar, los niveles de azúcar en la sangre se elevan rápidamente. Como respuesta, el páncreas segrega insulina, cuya misión principal es que el azúcar llegue a todas las células donde se almacena la energía. Pero si la célula está llena, si no necesita más glucosa, se rechaza el exceso para evitar una disfunción de los procesos que se llevan a cabo en su interior.

Cuando las células rechazan el exceso de glucosa, se elevan los niveles de azúcar en sangre, aumentando la producción de insulina, y se almacena en forma de grasa.

¿Qué tiene que ver todo esto con la inflamación? La cantidad de azúcar en sangre se controla entre unos valores máximos y mínimos muy estrechos. Las moléculas de azúcar se unen a una amplia variedad de proteínas, que lesionan las paredes de los vasos sanguíneos. Esta lesión repetida de las paredes de los vasos sanguíneos desencadena la inflamación. Cuando sube el nivel de azúcar en sangre varias veces al día, todos los días, es como frotar con papel de lija el delicado interior de los vasos sanguíneos.

Si bien no puede observarlo, puede estar seguro de que ocurre así. Lo he visto en más de 5000 pacientes sometidos a cirugía durante los 25 años que llevo ejerciendo. Todos ellos tenían un denominador común: la inflamación de las arterias.

Volvamos al asunto de los dulces. Bajo su inocente aspecto, no sólo contienen azúcar, sino que también estás elaborados con ácidos grasos omega-6, tales como los provenientes de la soja. Las patatas fritas se fríen con aceite de soja, muchos alimentos procesados se fabrican con ácidos grasos omega-6, para que así tengan más larga duración. Mientras que las grasas omega-6 son esenciales al formar parte de la membrana celular, y así controlar lo que entra y sale de la célula, deben estar en un equilibrio adecuado con los omega-3.

Si este equilibrio se rompe por el consumo excesivo de ácidos grasos omega-6, la membrana de la célula produce unas sustancias químicas denominadas citoquinas, que causan directamente inflamación.

Hoy en día, la dieta suele producir un desequilibrio muy grande entre estos dos tipos de ácidos grasos. La relación de desequilibrio puede estar en torno de 15:1, o incluso de 30:1 en favor de los ácidos grasos omega-6. Esto produce una enorme cantidad de citoquinas que causan la inflamación. Lo ideal sería una proporción de 3:1 para que fuese saludable.

Para empeorar aún más las cosas, el sobrepeso produce una sobrecarga de células grasas que vierten grandes cantidades de productos químicos pro-inflamatorios, lo que se suma a las lesiones causadas por los altos niveles de azúcar en sangre. El proceso que comenzó consumiendo productos dulces se convierte en un círculo vicioso que con el tiempo genera una enfermedad cardíaca, elevada presión arterial, diabetes, y por último, Alzheimer, si el proceso inflamatorio no disminuye.

No se puede olvidar el hecho de que cuanto más se consumen alimentos procesados, más se dispara la inflamación, un poco cada día. El cuerpo humano no puede procesar, ni fue diseñado para consumir, los alimentos envasados con azúcar y preparados con ácidos grasos omega-6.

No hay otra solución para disminuir la inflamación que consumir los alimentos lo más cercano posible a su estado natural. Para reconstruir un músculo, se consumen más proteínas. Elija carbohidratos complejos, tales como los presentes en frutas y verduras. Reduzca o elimine el consumo de los ácidos grasos omega-6, tales como el aceite de maíz y soja, y los alimentos procesados que se han elaborado con estos aceites.

Una cucharada de aceite de maíz contiene 7,280 mg de ácidos grasos omega-6; la soja 6,949 mg. En su lugar, utilice aceite de oliva o mantequilla, procedente de animales alimentados con pasto.

Las grasas animales contienen menos del 20% de omega-6 y son mucho menos propensas a producir inflamación que los aceites poliinsaturados, de los que se dicen que son supuestamente saludables. No es cierto que las grasas saturadas produzcan enfermedades cardíacas. Tampoco aumentan en exceso los niveles de colesterol en la sangre. Ahora sabemos que el colesterol no es la causa de la enfermedad cardíaca, así que la preocupación por las grasas saturadas resulta absurda hoy en día.

La teoría del colesterol llevó a recomendar alimentos sin grasa, con pocas calorías, lo que trajo consigo el consumo de otros alimentos que han causado esta epidemia de inflamaciones. La medicina convencional cometió un tremendo error cuando aconsejó a la gente que evitara las grasas saturadas en favor de los alimentos ricos en ácidos grasos omega-6. Ahora tenemos una epidemia de inflamación de las arterias, que conduce a enfermedad cardíaca y otras muertes silenciosas.

Lo que usted puede hacer es consumir alimentos integrales, de los que su abuela sabía, y no esta moda de consumir tantos alimentos procesados. Eliminando los alimentos que producen inflamación y añadiendo los nutrientes esenciales presentes en los alimentos frescos no elaborados, se revertiría los daños en las arterias y en todo su cuerpo.
El Dr. Dwight Lundell es jefe del Servicio de Cirugía Coronaria en el hospital Banner Heart Hospital , Mesa , AZ. Recientemente dejó la cirugía para centrarse en el tratamiento nutricional de las enfermedades cardíacas. Es el fundador de Healthy Humans Foundation, que promueve la salud humana mediante un enfoque que ayude a las Corporaciones a promover la salud. Es también autor de “The Cure for Heart Disease and The Great Cholesterol Lie.”

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2012-04-17 04:35:28

Hola Marcelo:

Dentro de los aceites de origen vegetal puedes encontrar al aceite de maíz, girasol o soya.

Incluso hay rocío vegetal o aceites en aerosol (se consiguen en comercios, supermercados o mercados)que también se pueden utilizar para que los granos de maíz no se peguen, y se preparen correctamente las palomitas de maíz.

Espero te haya sido útil.
Un saludo.

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